Portal Apícola
(31/08/06)
Los pasos del proceso de elaboración de la miel convierten a este
alimento en el único de carácter predigerido existente. El hecho de que
las abejas deban recolectar y trabajar el néctar hasta convertirlo en
miel dentro de sus buches melarios es lo que conlleva la predigestión
mencionada.
Justamente este proceso es el que convierte a la miel en un alimento
especial y diferenciado: bajo la acción de la invertina, fermenta la
sacarosa (azúcar de las flores), convirtiéndola en glucosa y fructuosa,
que tienen la gran ventaja de ser directamente asimilables por el
organismo humano. De esta manera el organismo humano digiere la miel sin
fatigar su sistema gastrointestinal.
Los pasos que llevarán al néctar de las flores a convertirse en miel
comienzan ni bien la abeja pecorea en la flor para conseguir la
sustancia primaria (néctar). En segundo lugar, la obrera traslada la
mercancía hacia la colmena, en donde se dispensa en la boca de las
abejas jóvenes, que respiran a través de ella haciéndola deshidratar y
espesar levemente.
Las enzimas glandulares del buche de cada abeja ayudan a modificar el
néctar.
Cuando se ha logrado una sustancia deshidratada y espesa se deposita en
las celdas del panal, en donde existe una temperatura de 36 grados
centígrados ( 95 grados
Fahrenheit) que ayudará a evaporar aún más al jarabe.
Si la sustancia se espesa demasiado las abejas agregarán agua para
guardarla en una consistencia perfecta.
La miel cuenta con sales minerales tales como el fósforo, el calcio y el
cobre, elementos que al ser consumidos pasan directamente al sistema
circulatorio ayudando a su funcionamiento. El importante contenido de
glúcidos hace de la miel un elixir fortificante.
Por el alto contenido de hierro que posee, la miel es un buen remedio
para la anemia. También es un buen combatiente de las afecciones de los
huesos y los pulmones por la presencia de fosfato de calcio.
La miel también suele utilizarse como medicamento para recuperarse de la
gripe, presión arterial, nerviosismo, intoxicaciones, heridas, insomnio,
estreñimiento, difteria, cálculos de vejiga, cálculos renales,
arteriosclerosis, diabetes, cistitis, entre otras enfermedades.
¿Por qué la miel es la única sustancia predigerida apta
para el consumo humano?
Esta gran incógnita, que existió durante mucho tiempo, fue despejada
luego de que estudios científicos determinaran que la abeja posee dos
estómagos, uno en el que procesa los alimentos que consume y otro para
trabajar la miel. Es por este motivo que la miel es un alimento libre de
cualquier contaminación, ya que no intervienen en su preparación los
jugos gástricos si presentes en el estómago que digiere lo que la abeja
consume para su propia nutrición. |